The Creative Act: A
Way of Being no es un manual.
No hay pasos.
No hay fórmulas.
Es más simple.
Crear no es
producir.
Es observar.
Prestar atención.
A lo que está
afuera.
Y a lo que está adentro.
Rick Rubin no habla
como productor.
Habla como alguien
que ya entendió algo.
Que no tienes que
forzar nada.
La idea llega.
Pero tienes que
estar disponible.
Y eso casi nadie lo
hace.
Queremos controlar
todo.
Resultado.
Tiempo.
Reacción.
Y ahí se rompe.
Este libro te baja.
Te quita prisa.
Te recuerda que
crear
no es hacer más.
Es escuchar mejor.
Nada nuevo.
Pero se siente
distinto.
Lo dejo aquí.
M13
