Me hizo bajar el
ritmo.
A veces uno busca
películas que te sacudan.
Que te cambien algo.
Esta no hace ruido.
Hace otra cosa.
Un hombre.
Limpia baños en Tokio.
Rutina simple.
Música.
Libros.
Fotos a árboles.
Y ya.
No parece gran
cosa.
Pero ahí está todo.
Perfect Days no
trata de cambiarte la vida.
Te hace verla distinto.
Nada espectacular.
Días iguales.
Trabajo normal.
Silencio.
Y aun así…
Funciona.
No hay prisa.
No hay competencia.
No hay necesidad de más.
Solo hacer lo que
toca.
Y estar en paz con eso.
También hay ruido.
Momentos donde algo
pesa.
Frustración.
Pero no se esconde.
Está ahí.
Como todo.
Es lenta.
Mucho.
Casi como ver a alguien vivir.
Y justo por eso pega.
No te dice qué
hacer.
No te empuja.
Solo te deja ver.
Y con eso basta.
La dejo aquí.
M13
